How to Make a Budget (and Stick to It)
How to Make a Budget (and Stick to It)

Cómo preparar un presupuesto (y ajustarse a él)

Leer el artículo

Antes de que se te nuble la vista ante la idea de preparar un presupuesto, quiero compartir contigo lo magia que puede ocurrir en tus finanzas cuando te sientas a analizar tu situación económica, planificar tus gastos y aprender a elaborar un presupuesto que se adapte a tus finanzas y estilo de vida.

Pero, primero, ¿qué es realmente un presupuesto? Un presupuesto aporta información y confianza a tu vida financiera. Cuando sabes con qué cuentas, desde el punto de vista financiero, puedes tomar control de tus finanzas y comenzar a implementar cambios positivos, como pagar una deuda, hacer inversiones o generar seguridad financiera.

Contar con un presupuesto también te ayuda a llevar la vida que quieres, ya que te permite canalizar los gastos hacia áreas que te generarán más placer. Un presupuesto no te limita, simplemente prioriza los gastos que resultan más importantes. Pensar en un presupuesto en estos términos puede ser verdaderamente motivador.

¿Quieres saber más sobre cómo preparar un presupuesto? Continúa leyendo nuestra guía detallada para obtener trucos y sugerencias que te ayudarán a ponerlo en práctica.

Cómo preparar un presupuesto: paso a paso

Si bien hay presupuestos de todas formas y tamaños, los principios básicos son los mismos: elige un período y haz una lista de los ingresos y los gastos previstos. Después, compara ambas cifras. Ojalá que la diferencia no sea un número negativo. Sin embargo, si lo es, allí es donde se aplica eso de ajustarse a un buen presupuesto. Sigue estos tres pasos para preparar un presupuesto básico:

  1. Calcula tus ingresos

Primero, vamos a calcular nuestros ingresos. Para los fines de un presupuesto, ingreso es, básicamente, todo dinero previsto que recibes.

Para estimar tus ingresos totales, anota todas tus fuentes de ingresos del período actual (usaremos un mes a lo largo de este ejemplo).

Los ingresos incluyen, por ejemplo, lo siguiente:

  • Ganancias de un trabajo o negocio;
  • Un estipendio;
  • Pensión al cónyuge y sustento financiero para hijos;
  • Donaciones.

Para preparar un presupuesto personal que refleje con precisión tus ingresos mensuales, tendrás que calcular tus ingresos de una manera diferente, según tu empleo y estructura de pago. Sigue estas directrices a modo de ayuda:

  • Si tus ingresos del trabajo fluctúan, revisa tus recibos de nómina correspondientes a los últimos seis meses para obtener un cálculo aproximado de tus ingresos mensuales. Descarta el mes en el que recibiste ingresos más altos, suma los cinco restantes y divide el resultado por cinco para obtener el promedio. De ahora en adelante, usa ese número en tu presupuesto.
  • Si recién estás comenzando un nuevo trabajo asalariado, considera el salario anual previsto, réstale el 20% (en concepto de impuestos) y divídelo por doce.
  • Si eres empleado a comisión, pregúntale a tus compañeros de trabajo con más experiencia cuáles serían los ingresos previstos y maneja la cifra más conservadora en tu presupuesto, pero, no olvides tener también un plan por si ese dinero extra finalmente ingresa.

Cuando tengas dudas, subestima tus ingresos. No te desesperes porque te salga perfecto el primer mes; puedes ir mejorándolo con el tiempo. Cuando preparas un presupuesto, es importante que recuerdes que es dinámico; es decir, si tus circunstancias financieras personales cambian, también lo hará tu presupuesto.

Lo bueno de un presupuesto es que puedes ir ajustándolo de un mes a otro en función de tus resultados reales y tu nueva situación de vida. De hecho, si ingresas estos números en la herramienta de preparación de presupuestos de Mint, calcular tus ingresos será muy fácil, ya que puedes importar los datos de tu cuenta corriente automáticamente para dar seguimiento a los fondos entrantes.

  1. Identifica los gastos

Ahora que ya definimos nuestros ingresos, es hora de decidir cómo gastaremos ese dinero. Vamos a hacer otra lista.

Esta vez, anotaremos todos los gastos previstos. Entre ellos podemos incluir, por ejemplo, ahorros, donaciones caritativas, impuestos (si aún no los restaste de los ingresos), gastos básicos y, por supuesto, dinero para diversión.

Aquí, una buena regla de oro consiste en presupuestar entre el 10% y el 20% de tus ingresos para ahorros (¡págate a ti primero!), otro 10% para donaciones caritativas y, después, incluir las facturas de proveedores mensuales estándar, como alquiler o hipoteca, servicios públicos, pagos de préstamos, seguros y otros servicios que debas usar cada mes.

Por último, anota todos los gastos opcionales como, por ejemplo, salir a cenar, entretenimiento y viajes.

Para lograr estimar bien cada una de las categorías de gastos, revisa tus gastos anteriores. Como ya dijimos, usar una herramienta como Mint para la preparación de presupuestos puede resultar muy práctico en este punto, ya que podrás importar los datos de los meses anteriores. Cuando tengas dudas, sobreestima tus gastos.

  1. Evalúa: ¿tienes un saldo positivo o negativo?

Ahora, la gran revelación. Para comparar el total de ingresos con el total de gastos previstos, resta los gastos de los ingresos.

Si descubres que los gastos totales superan tus ingresos, es obvio que tendrás que reducir algunos de tus gastos para poder llegar a fin de mes.

Comienza por los artículos sobre los que tienes más control, pero no tengas miedo de recortar también los más grandes.

Si descubres que te queda dinero extra en tu presupuesto, asígnalo a la categoría de gastos o ahorro que prefieras.

¿Quieres ahorrar más? Aumenta tu porcentaje de ahorro. ¿Quieres viajar más? Aumenta esa categoría. Lo bueno del presupuesto es que te ayuda a decidir cómo quieres vivir tu vida.

Asegúrate de comparar tu presupuesto con los números reales al final del mes para ver cómo te fue.

Descubrirás que gastaste más en algunos puntos y no tanto como esperabas en otros. Realiza los ajustes que correspondan para el mes siguiente y continúa.

Consejos para preparar un presupuesto: ajústate a él

Si bien ya conoces los principios básicos para preparar un presupuesto, para muchas personas, lo difícil es ajustarse a él. A algunas personas les encanta procesar los datos de un mes a otro, pero, para ser honestos, otras lo detestan.

Las herramientas en línea como Mint, ayudan a facilitar el proceso; sin embargo, sigue siendo tedioso clasificar los elementos del mes anterior y hacer proyecciones para el mes siguiente.

Si te resulta difícil hacerlo todos los meses, intenta implementar una revisión trimestral o semestral.

A lo largo de los años, descubrí que lo fundamental es asegurarnos de cubrir primero automáticamente los puntos más importantes en nuestro presupuesto.

Para mí, el ahorro y las donaciones tienen prioridad. Asegúrate de que el ahorro y las donaciones se realicen de manera automática apenas lleguen tus ingresos a la cuenta corriente.

Lo que sucede con el resto del presupuesto no es importante, siempre y cuando gastemos dentro de nuestros medios (por ejemplo, no endeudarnos para afrontar gastos).

Conclusión: tómate un tiempo para determinar qué es lo importante en tu vida. Después, prepara el presupuesto como ayuda para gastar el dinero en eso.

Lecciones clave: cómo preparar un presupuesto

Después de este ejemplo práctico, recuerda estas lecciones clave.

Cómo preparar un presupuesto:

  1. Calcula tus ingresos
  2. Identifica los gastos
  3. Evalúa

¿Necesitas ayuda adicional para elaborar un presupuesto? Descarga la aplicación Mint para que preparar un presupuesto sea más sencillo e intuitivo que nunca.

 

Los comentarios están cerrados.